58 días sin fumar y aún sin ganas fuertes de regresar al vicio maldito. Efectos secundarios: mis ocho kilitos ganados creo que ahora son 9. Que difícil es controlar esos antojos, la pancita de los fines de semana, los taquitos de chamorro o esos de costilla con buche. Les juro que como casi lo mismo o menos pero donde no doy una es con los postres. La necesidad de algo dulce en mi sistema es imperativa.
El chocolate es como una droga que te traslada graciosamente al mundo del placer propio. Que manjar. El alto consumo de chocolates de los últimos días han tenido varios efectos secundarios. Además de los kilitos extras, ciertos habitantes no bienvenidos en la faz de la cara han hecho su aparición. Pensé que ya habíamos librado la pubertad.
Pues resulta que es normal el aumento de peso.
La nicotina es supresor del apetito.
Fumar quema aproximadamente 200 Calorias al día en un fumador,
ese aumento de calorías incrementa un poco el metabolismo (que a su vez hace que quemes más calorias).
Cuando dejas el hábito, tu organismo entra en shock los primeros días y un efecto secundario es el aumento de apetito. Comes más, quemas menos, simple matemática. ¿Qué hacer? Sólo el famoso y sano ejercicio me puede ayudar.
El sobrepeso lo puedo perder, mis pulmones no.
Escrito por juparave